Out of Eden Learn: El primer destino de un viaje de aprendizaje a lo largo de toda la vida//Out of Eden Learn: Our first stop in a life-long journey

Note: English translation follows

Micaela Manso participó en el primer piloto de Out of Eden Learn en español en octubre de 2015 con estudiantes de Michael Ham Memorial College (nordelta) en Buenos Aires, Argentina donde coordina el Library Learning Commons.

A fines de octubre de 2015, comencé a participar en el primer piloto del Viaje de Aprendizaje Central (Parte 1) del programa Out of Eden Learn que se realizó en español, junto a un grupo de nueve estudiantes del Michael Ham Memorial College (nordelta) de Buenos Aires, Argentina. Nuestro “equipo de caminata” estaba conformado por estudiantes y docentes de India, Estados Unidos y Colombia. Como el año académico en Argentina se extiende de marzo a diciembre, y ya nos encontrábamos en el tramo final del mismo, este grupo mixto de estudiantes de entre 13 y 17 años y yo decidimos comprometernos a participar en el piloto de Out of Eden Learn, sabiendo que nuestra dedicación iba a ser solo posible en horario extracurricular.

Al inicio del piloto pensaba que los estudiantes harían un viaje de aprendizaje que les permitiría aprender un modo “pausado” de acercarse a comprender la cultura humana.   Así lo muestra con su ejemplo Paul Salopek mientras comparte el trabajo que realiza durante su apasionante caminata de 7 años que traza la migración global de nuestros ancestros, una iniciativa que fue constantemente admirada y valorada en las conversaciones que tuvieron los estudiantes durante el viaje de aprendizaje. Paul va más despacio, mira en profundidad, observa, escucha atentamente a los demás y ve los detalles del mundo sin perder el contexto en el cual se encuentran inmersos.

Recuerdo dos ejemplos que ilustran lo que los estudiantes aprendieron de este enfoque. Mientras completaba actividades similares a las que Paul realiza en su trabajo de campo, Nature99 una estudiante de 15 años compartió que antes pensaba que “no valía la pena ver las cosas en detalle, porque era una pérdida de tiempo”. Pero, al final del proyecto dijo: “sí vale la pena ver las cosas en detalle, parar y frenar un poco para ver qué es lo que pasa, qué es lo que hay, por ejemplo frenar para conocer a las personas y su forma de vivir. Aprendí que es importante estar atento a las otras personas y su forma de pensar, su forma de vida”.  Asimismo Argba, otra estudiante de la misma edad, mientras daba un paseo por su barrio para tomar fotos de cosas que le llamaran la atención, valoró poder enfocarse en detalles sin perder de vista el contexto. Ella eligió fotografiar de cerca una rosa manteniendo la imagen difusa de una iglesia de fondo y no hacerlo de forma inversa. Cuando explicó por qué tomo esa decisión, expresó lo siguiente: “Decidí en vez de enfocarme en la gran iglesia, concentrarme en cosas más chiquitas. Me encantó esta flor y seguro que muy pocas personas la notan ya que se concentran en las cosas grandes. Lo que me gusta de la foto es que muestra cómo nos podemos enfocar en las cosas chiquitas, pero a la misma vez podemos seguir viendo las cosas grandes”.

Además, antes pensaba que Out of Eden Learn sería una oportunidad para intercambiar historias y perspectivas con estudiantes y educadores de diferentes partes del mundo, y para incentivar en los estudiantes su interés por el mundo global. Por ejemplo, Sanisidroc, un estudiante de 17 años que esperaba ansioso el intercambio con sus pares de otros países, valoró la posibilidad de comunicarse con otros porque lo ayudaba a tomar diferentes perspectivas. “Me emociona compartir lo que hago con gente de diferentes países ya que nos da la posibilidad de poder ver una misma realidad desde diferentes perspectivas”, escribió Sanisidroc. Y Chinita, una estudiante de 14 años me dijo: “Out of Eden Learn nos va a ayudar a romper los estereotipos [refiriéndose a esas concepciones estereotipadas que tenemos de los grupos de personas o culturas]… me gusta comparar la verdad con las ideas que yo tenía”.

Pero, luego de haber acompañado a este grupo de estudiantes en su primer viaje de aprendizaje en Out of Eden Learn, me pregunto lo siguiente: ¿No habrá sido esta una invitación a emprender un viaje de aprendizaje que durará toda la vida? ¿No habrá sido este el primer destino del viaje de los estudiantes? ¿No es necesario emprender un viaje de aprendizaje permanente para comprender en profundidad la cultura humana?

Mis preguntas también se inspiran en la mirada de la cultura como algo dinámico, no estático, que Paul Salopek nos comparte en su audio el Fluir de la Cultura. El nos dice que “[la cultura humana] es como un río que fluye constantemente mezclándose con rápidos y aguas estancadas, pero todo está interconectado. La cultura es inquieta, fluye, vive”. ¡Que desafío para educadores y estudiantes! Necesitamos estar alertas a estos cambios y preparados para un aprendizaje continuo.

Además, mis preguntas están moldeadas por dos reflexiones que leí en el Out of Eden Blog. Una acerca de la importancia de desarrollar en los estudiantes hoy en día una capacidad sofisticada para entender cómo otros comprenden su mundo (toma de perspectiva), los riesgos posibles en este camino y su posible abordaje; y otra acerca del desafío que conlleva que los estudiantes que están transitando un camino para comprender el mundo y otras culturas sepan que están en el comienzo de un proceso que probablemente lleve toda la vida.

Y entonces, ahora, ¿qué pienso? Ahora pienso que Out of Eden Learn le brindó a los estudiantes recursos valiosos para emprender un viaje de aprendizaje continuo. Este fue, seguramente, su primer destino. Un destino necesario ya que de aquí se llevaron muchos recursos; al “ir más despacio” como hace Paul, los estudiantes han aprendido a observar el mundo con una mirada detallista, abordar otras perspectivas con respeto, escuchar atentamente e indagar la realidad de la vida de otras personas. Cada uno de estos recursos fue reforzado con las actividades que los estudiantes hicieron, similares a las que hace Paul en su trabajo de campo, con las herramientas de diálogo que facilitaron un intercambio con sentido entre pares que iba mucho más allá de “Like” de las redes sociales al cual están acostumbrados, y con las rutinas de pensamiento.

Gracias a nuestro “equipo de caminata” por compartir este tramo del viaje con nosotros. Gracias Out of Eden Learn por ser nuestro primer destino. Gracias por brindarnos muchos de los recursos que necesitamos y continuaremos desarrollando para seguir adelante en este apasionante viaje para comprender la cultura humana, un viaje que probablemente nos llevará toda la vida. Porque, como dice Paul Salopek, la cultura humana cambia, se mezcla y fusiona, es inquieta, fluye y vive.

___________________________________________________________________

Micaela Manso participated in the first Out of Eden Learn pilot in Spanish during the fall of 2015 with students from Michael Ham Memorial College (nordelta) in Buenos Aires, Argentina where she coordinates the Library Learning Commons project.

In late October 2015, I joined the first Spanish pilot of Out of Eden Learn’s Learning Journey 1 with a group of nine students from Michael Ham Memorial College (Nordelta) in Buenos Aires, Argentina. Our “walking party” was composed of students and educators from India, the United States and Colombia. The school year in Argentina runs from March to December, so we found ourselves in the final stretch of the year. Given the timing, this group of 13 to 17 year-olds and I decided to commit to this pilot project recognizing that our work would only be possible outside of class time.

At the beginning of the pilot, I thought that doing this learning journey would allow the students to learn to take “slowing down” as a way to approach and understand human culture. Paul Salopek demonstrates this through the ways in which he shares his own fascinating work tracing the global migration of our ancestors across the world on a seven-year walk. Students constantly admired and valued his initiative in their conversations during their own learning journey. Paul moves slowly, looks deeply, observes the world around him, listens closely to others and notices details without losing the wider context in which they are situated.

I recall two examples that illustrate what students learned from taking this approach. While completing activities similar to those that Paul does in the field, Nature99, a 15-year-old student, shared that before she thought, “it wasn’t worth looking at things in close detail because it was a waste of time”. However, by the end of the project she said “yes, it is worth looking at things in detail, to stop and slow down a little to see what is going on, what exactly it is, for example to slow down and get to know other people and the ways in which they live. I learned that it is important to pay attention to other people and their ways of thinking, their ways of life.” Likewise Argba, another student of the same age, while taking a walk in her neighborhood and taking photos of things that caught her attention, appreciated being able to focus on details without losing sight of the wider context. She chose to photograph close-up a rose while keeping the blurred image of a church in the background rather than focusing on the church. When she explained why she made this decision she said, “I decided instead of focusing on the big church to concentrate on smaller things. I found this flower which surely few people notice since they are focusing on larger things. What I like about this photo is that it shows how we can focus on little things without losing sight of the larger things at the same time.”

Furthermore, at the beginning I thought that Out of Eden Learn would be an opportunity to exchange stories and perspectives with students and educators from different parts of the world and to encourage students to develop interest in the wider world. For example, Sanisidroc, a 17 year-old student who excitedly awaited the exchange with his peers from other countries, appreciated the possibility to communicate with others because it helped him to take different perspectives. “I’m excited to share what I do with people from different countries since it gives us the possibility to be able to see the same reality from different perspectives”, wrote Sanisidroc. And Chinita, a student of 14 years told me, “Out of Eden Learn is going to help us break down stereotypes [referring to stereotypes that we have of other groups of people or cultures]… I like to compare the truth with the ideas I’ve held”.

However, after having traveled with this group of students in their first learning journey on Out of Eden Learn, I find myself asking: “Wasn’t this, in fact, an invitation to embark on a life-long learning journey? Could it be that this was just the first stop for the students on their journeys? Isn’t it necessary to undertake a continual journey of learning if we hope to ever fully understand human culture?

My questions also are inspired by the view of the culture as something dynamic rather than static, as Paul Salopek shared with us in his audio “The River of Culture”. He tells us that “human culture is instead like a river, constantly flowing, mixing, with whitewater rapids and still pools, to be sure, but it is all interconnected. Culture is restless. It flows. It lives.”

What a challenge for educators and students! We need to remain alert to these changes and prepared for continuous learning.

In addition, these questions were shaped by two reflections that I read on the Out of Eden Blog. One addresses the importance of developing in students today a sophisticated capacity to understand how others understand their world (cultural perspective taking) and the possible risks and approaches of such understanding; another is about the great challenges students face as they move along this path toward understanding the world and other cultures and the recognition that they are beginning a process that will probably endure a lifetime.

So then, what do I think now at the close of this experience? I now believe that Out of Eden Learn offered my students valuable resources to take on a continuous learning journey. This was certainly their first destination. A necessary destination since it is from here that they will carry forth many resources; “slowing down” as Paul does, students have learned to observe the world with a detailed gaze, to approach other perspectives respectfully, to listen closely and to inquire into the reality of other people’s lives. Every one of these resources was reinforced with activities students did, similar to Paul’s work in the field, and by the Dialogue Toolkit which facilitated meaningful exchange between peers that went far beyond the “like” that students are used to using on social media, and the thinking routines.

Thank you to our “walking party” for sharing this leg of the journey with us. Thank you to Out of Eden Learn for being our first stop. Thank you for offering us many of the resources we will need and will continue to develop as we continue onward in this impassioned journey to understand human culture, a journey that will probably continue our whole lives. Because, as Paul Salopek says, human culture changes, mixes and merges, is restless, flows, and lives.

*A thank you to Aly Kreikemeier for her translation of the Spanish text.

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s

%d bloggers like this: